Comida_real
¿Qué es comida real?
16 Enero, 2017
alimentos_funcionales
Menos alimentos funcionales y más alimentos reales
28 Febrero, 2017
Mostrar todo
comida sin etiquetas

MÁS ALIMENTACIÓN Y MENOS NUTRICIONISMO

 

Lo primero que hago en consulta es hablar de alimentos, no de nutrientes. La alimentación se refiere al acto de elegir los alimentos y su educación es determinante para las buenas elecciones y decisiones alimentarias. La nutrición es el proceso fisiológico y metabólico que ocurre en nuestro cuerpo al tomar estos alimentos. El llamado nutricionismo reduce los alimentos a sus nutrientes y los clasifica en: grupos de alimentos “energéticos” con los hidratos de carbono y grasas, el grupo de alimentos “constructores y reparadores” con las proteínas y el grupo de “reguladores” con las vitaminas y minerales. Pero los alimentos son mucho más que eso.

Los nutrientes están presentes tanto en productos procesados como en la comida real, de ahí el problema, ya que se mira de manera aislada en lugar del conjunto total. Un bote de Nocilla puede contener muchos nutrientes: hidratos, grasas, incluso se anuncian ricas en calcio por su contenido en “leche”. Sin embargo, los beneficios de la comida vienen determinados por la calidad de sus ingredientes, no por sus nutrientes. El concepto tan extendido de “calorías vacías” se ha vuelto peligroso. Hoy no podríamos decir que un Bollycao son calorías vacías ya que aporta el 50% del hierro de la cantidad diaria recomendada ¿Significa entonces que es recomendable? Ni mucho menos. A pesar de contar con el aval de sociedades de nutrición como la SEDCA (corruptas por el dinero), estamos hablando de un producto que es potencialmente dañino para la salud de cualquier persona por sus pésimos ingredientes: azúcar, harina refinada, grasa de palma, sal, aditivos, etc.

De nada me sirve una población que sabe los beneficios de las vitaminas, pero que no sabe lo que es un aguacate, cocinar unos garbanzos o diferenciar unos copos de avenas de unos cereales azucarados. Los profesionales sanitarios hemos estado recomendando cereales con fibra, galletas sin azúcar, lácteos sin grasas, zumos envasados con vitaminas y demás productos procesados, por culpa de centrarnos en nutrientes. Mi opinión es que deberíamos “pivotar” y poner el foco en los alimentos e ingredientes, en la comida real. Gran parte de este foco en los nutrientes viene desde el marketing pseudocientífico que se distribuye desde el televisor, la estantería del supermercado o una clase de dietética en la universidad.

 

El nutricionismo que se coló en las políticas de salud pública.

Por ejemplo, si nos vamos a la estrategia NAOS (una de las medidas políticas para combatir la obesidad en España) (enlace) podemos destacar algunos puntos que reflejan este problema del nutricionismo:

Máquinas de vending:

“Deberán incluir productos que favorezcan una alimentación equilibrada (agua mineral, bebidas con bajo contenido en azúcar, frutas, galletas, etc.), en detrimento de aquellos con un alto contenido en sal, azúcar o grasas”

¿No sería mejor máquinas solo de frutas, frutos secos, etc. (comida real) en lugar de encontrar galletas bajas azúcares y zumos bajos en grasa (procesados)?

Composición de los alimentos:

“Se fomentará la salida al mercado de gamas de productos bajos en sal, grasa y azúcares”.

“Se constituirán grupos de trabajo constituidos por tecnólogos para conocer, investigar y aplicar las posibilidades tecnológicas de ir sustituyendo los componentes grasos, o reduciendo su presencia”.

¿Sustituir los componentes grasos por qué? ¿por azúcar?

Este mismo mensaje de “sustituir las grasas” lo siguen difundiendo actualmente organismos oficiales que representan al conjunto de nutricionistas (enlace). El nutricionismo le viene mejor a la industria alimentaria que a la salud de la población. Más ventas de productos procesados, esta vez con marketing de “sano” y cada vez se habla menos de la comida real.

 

El nutricionismo que se cargó a las grasas saturadas.

Si eres Dietista-Nutricionista y pasas consulta, te sonará muy familiar la frase de algunos pacientes como “yo tomo poca grasa” o “yo cocino con poco aceite”. Con esto podemos demostrar que las recomendaciones, cuando van con bastante financiación en su promoción, son efectivas para que lleguen a la población. El problema es que actualmente el que pone el dinero para dictar las recomendaciones es la industria alimentaria, de manera directa o indirecta. De tal forma que el ataque a las grasas fue premeditado para potenciar las ventas de productos procesados bajos en grasas, pero ricos en harinas y azúcares (estudio).

Las que recibieron mayores críticas fueron las grasas saturadas y el colesterol. En las facultades de nutrición siguen lanzando el mensaje de “come menos grasas saturadas” “no más de 3 huevos a la semana”, sin tener en cuenta dos aspectos fundamentales:

1- Las grasas saturadas no vienen solas en los alimentos, vienen acompañadas del alimento íntegro con todos sus componentes. Así pues, no es igual la compañía que tiene la grasa saturada de una magdalena que de un huevo. Un huevo no es solo grasa saturada o colesterol. El huevo contiene además fosfolípidos que aumentan el colesterol HDL (estudio, estudio), carotenoides (luteína y zeaxantina) con poder antioxidante (estudio), proteínas de alto valor biológico con aporte de saciedad e inmunomodulador (estudio) y demás nutrientes como vitaminas del grupo B, minerales y colina (estudio). Además, la matriz del alimento completo (y no sus componentes aislados) mejora la biodisponibilidad y absorción de todos sus componentes, convirtiéndolo en un verdadero compuesto bioactivo con efectos beneficiosos en la salud (estudio, estudio).

2- No todas las grasas saturadas son iguales. Se dice que las grasas saturadas aumentan en colesterol “malo” LDL. Sin embargo, estas grasas saturadas no las podemos meter todas en el mismo saco, porque no son todas iguales. Dentro de los ácidos grasos saturados encontramos el ácido esteárico, láurico, mirístico y palmítico, donde sus efectos metabólicos son complejos e uniformes, por lo que cuando generalizamos estamos siendo bastante reduccionistas. Por ejemplo, el ácido graso esteárico no parece aumentar el LDL (estudio), incluso puede mejorar la relación colesterol total / HDL (colesterol “bueno”) al igual que el ácido graso láurico (estudio, estudio). El ácido mirístico parece tener efecto neutro. El perjudicial parece ser el ácido palmítico, que aumenta la relación LDL/HDL, es aterogénico y puede que esté implicado en varias enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, el cáncer o la enfermedad cardiovascular (estudio). El procesamiento también importa, probablemente el ácido palmítico que está presente en el aceite refinado de palma (el que utilizan los productos procesados) sea mucho peor que un aceite virgen de palma que contiene su matriz completa con, por ejemplo, sus compuestos antioxidantes.

 

El nutricionismo que practican las empresas de productos procesados.

Recientemente hemos visto como la marca Hero ha causado un revuelo en las redes sociales por “destaparse” el contenido de aceite de palma en alguno de sus productos infantiles. Se defienden de tener un producto “seguro y equilibrado” y la verdad es que no mienten. Es “seguro” porque no provoca intoxicaciones alimentarias. Es “equilibrado” en base al nutricionismo, ya que posee nutrientes en cantidades que ellos consideran beneficiosos. Pero detrás de todo su marketing, detrás de esos nutrientes, encontramos el mismo patrón: azúcar, harina, grasa refinada de palma, es decir, una vez más todos los ingredientes que se repiten en los productos procesados los cuales son muy rentables para estas empresas y perjudiciales para la salud de los consumidores.

Resumen y puntos claves

– Las políticas en nutrición centradas en nutrientes benefician a la industria alimentaria y perjudica a la salud pública. 

– La comida real no lleva etiqueta. Los productos procesados sí llevan, en ese caso, para detectar un buen procesado no mires nutrientes ¡mira ingredientes!

– Los dietistas-nutricionistas no deberíamos atacar a alimentos reales por el contenido en algún nutriente, sino evaluar el alimento completo.

– Del mismo modo, no deberíamos promocionar productos procesados por ser rico o bajo en algún nutriente, sino evaluar el alimento y el patrón alimentario.

– Tanto un huevo como una magdalena llevan grasas saturadas, pero el contexto de cada uno es diferente, sus propiedades por tanto, también.

Nos vemos en el siguiente post Realfooders 😉

PD:  ¡Suscríbete a mi blog!

(Visited 4.478 times, 1 visits today)

12 Comments

  1. Emma Enriquez dice:

    Totalmente de acuerdo!!!!Enhorabuena por el post!!

  2. Barabara dice:

    Tengo claro que hay que evitar los procesados, y probablemente por ello no tenga sentido pedirte un post sobre como leer etiquetas, fijándose en los ingredientes y descartando si o si ciertos productos….he leído alguno que otro, pero me encantaría hacerme una tabla con mínimos y máximos de azucares; fibra, sal, grasas…..por cierto “las máquinas vending”…..soy la pesadilla de mis compañeros cuando se acercan a ellas…que horror pique las llenan de basura??

  3. Abel Escorihuela dice:

    Claro y conciso!! Muy bueno, mira que repito esto a amigos y familiares…y le siguen teniendo miedo a las grasas y en especial a los huevos. Pero no nos rendiremos, animooo

  4. Lorena dice:

    ????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????

  5. Maria dice:

    Me alegra poder leer estos articulos, ayudan bastante a entender este “sin sentido” de los procesados.
    Un saludo

  6. Paloma QO dice:

    Me ha encantado. Explicas genial la realidad de lo que ocurre, la gente sabe más de “nutrición” y sin embargo come peor, no sabe alimentarse de tal forma que obtenga el máximo beneficio de los alimentos.
    Enhorabuena.
    Sería interesante un post sobre el poco abordaje nutricional en diferentes patologías como diabetes o alteraciones endocrinas, es decir como se empeora la situación por no tener en cuenta este aspecto.

  7. Alberto Beltran dice:

    Muy buen articulo maestro, una gran idea demostrar tus grandes conocimientos y críticas de este nefasto sistema alimentario a gente con ganas de aprender, nos vemos en las clases!

  8. Noemí dice:

    Me ha encantado el post! Me gustaría que hicieras un post hablando del etiquetado y de los sinónimos que podemos encontrar camuflados entre los ingredientes nocivos como sinónimos de azúcares o similares… Gracias! Buen trabajo!

  9. Manuel Torres Cordero dice:

    Muy bueno el artículo. A ver uno sobre los lácteos procedentes de la cabra u oveja.
    Gracias

  10. […] La respuesta es rotundamente NO. ¿El motivo? Estamos siguiendo una lógica reduccionista basada en nutrientes y no en alimentos, analizando cantidades, pero no calidad (artículo). […]

  11. […] lejos de que esto cambie a corto y largo plazo. Dichas soluciones se basan en promocionar el nutricionismo y no la comida real. Soluciones enfocadas en las calorías y no en los alimentos. Todo el peso de […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies