moderación procesados
El engaño de la moderación
17 marzo, 2017
matriz alimentaria
LA MATRIZ ALIMENTARIA
5 mayo, 2017
Mostrar todo
ultraprocesados

Acabemos con la epidemia de ultraprocesados

 

Pon atención, merecerá la pena.

 

Según los últimos datos, la prevalencia de sobrepeso en España es del 40% y la de obesidad del 21,6% (estudio). Una barbaridad. Niños y adolescentes no se escapan: 25% de sobrepeso y 15% de obesidad. Es decir, de cada 10 niños, 2 tienen sobrepeso y 1 obesidad. Un incremento de casi el 10% en la última década y media. Un escándalo. Si consideramos la obesidad como una patología -que lo es- hablamos de una epidemia sin precedentes, algo que haría saltar todas las alarmas de cualquier gobierno, pero esto no ocurre así y lo que reina es el inmovilismo.

 

 

¿Qué nos mata a los españoles?

defunciones españa

 

Lo que nos mata a los españoles no es el terrorismo, ni la violencia, ni las epidemias de infecciones, ni los accidentes de tráfico, ni nada de lo que sale en los telediarios cada día como principales amenazas. Lo que nos mata (en el 98% de los casos) son las enfermedades crónicas no transmisibles, especialmente enfermedad cardiovascular y tumores (enlace). Y es cierto que el aumento de la esperanza de vida contribuye a ello, pero el problema es que estas enfermedades también son las más comunes en los fallecidos entre 29 y 59 años. Cuando alguien muere a esa edad por una de estas enfermedades, en epidemiología aparece el remordimiento de: “se pudo prevenir”. Les siguen enfermedades mentales, diabetes mellitus, hipertensión… ¿Todas ellas son por culpa de lo que comemos? No ¿Lo que comemos contribuye a todas ellas? Sí. Espero que entendáis este último punto, muy importante para empezar a concienciar a la gente.

 

riesgo mala dieta

 

El sobrepeso y obesidad contribuyen al aumento de estas enfermedades en nuestro país según el Institute for Health Metrics and Evaluation (enlace), pero fijaros bien, la mala dieta (muchos productos procesados y poca comida real) contribuye más que el propio peso. Por lo que la epidemia no es solo de obesidad, la epidemia que precede es de mala dieta. De hecho, recientemente se ha propuesto la definición de “obesidad de peso normal” (estudio) para permitir identificar a individuos que, a pesar de estar en un índice de masa corporal normal, padecen comorbilidades asociadas a sus hábitos como sarcopenia, grasa visceral, dislipemia, enfermedad metabólica, etc. En este post no me centraré en buscar la solución a la obesidad, la cual es multidisciplinar (alimentación, ejercicio físico, psicología, ayuda social, entorno, etc.). En este post me centraré en buscar la solución a una epidemia mayor: el consumo de productos ultraprocesados.

 

dieta españoles

 

 

Ni dieta mediterránea ni leches en vinagre, la dieta española es la dieta ultraprocesada. Y estas estadísticas son generosas porque tienen un sesgo muy grande: la gente miente en las encuestas (de manera inconsciente).  La gente subestima hasta 800 kcal diarias en su dieta (estudio). Lo que no mienten son los datos de compra de ultraprocesados que han aumentado en más del 50% en apenas diez años (estudio). Tenemos un problema real y muy reciente, jamás nos hemos enfrentado a nada igual.

 

 

SOLUCIONES

 

Podría seguir aportando datos y datos, pero es que desde que soy estudiante de salud lo único que veo en acción es la presentación de datos y lo que veo inmóvil son las acciones, lo que veo estancado son las soluciones. Por eso quiero ir al grano y ser directo. Quiero aportar soluciones y hacer un llamamiento a la acción. Divulgar una serie de ideas para que se pongan ya en marcha. El tiempo corre en nuestra contra.

Si el consumo de ultraprocesados se ha disparado cual “epidemia” y afecta directamente a nuestra morbilidad y mortalidad ¿Qué podemos hacer? Podemos fijarnos en otras “epidemias” que sí hemos logrado reducir con efectividad: el tabaquismo y los accidentes de tráfico.

Los accidentes de tráficos se han reducido drásticamente en más de la mitad en menos de una década (aunque cada vez hay más coches y conductores) (enlace). ¿Cómo se ha logrado esto? ¿se ha logrado diciendo a los conductores “lleve una velocidad variada, equilibrada y moderada”? la respuesta es no. Sin embargo, con la alimentación seguimos con el engaño de la moderación.

accidentes de tráfico

 

 

Con el tabaquismo pasa algo parecido. Sabemos que el tabaco es malo desde hace más de medio siglo, sin embargo, las estadísticas empezaron a reducirse a nivel poblacional a principios de los 90. ¿Por qué se tardó tanto? La industria tabacalera invirtió miles de millones en retrasar medidas políticas reguladoras, al igual pasa hoy en día con la industria de los productos procesados (estudio).

 

¿Cómo hemos conseguido que accidentes y tabaquismo disminuyan? ¿Podemos aplicar estos “casos de éxito” para luchar contra la epidemia de productos procesados? La respuesta es sí.

 

fumadores diarios

 

  • Regulación legislativa para cambiar el entorno.

Accidentes: Se mejoran carreteras, se detectan puntos negros, se imponen leyes como el carnet por puntos, restricciones de velocidad, mayores controles de tráfico, actuación específica para eventos con muchos desplazamientos (Navidad, Semana Santa, verano).

Tabaco: se prohíbe su venta a menores, se prohíbe su venta y consumo en lugares públicos, se le imponen duros impuestos, se prohíbe su publicidad. En definitiva, se le pone un entorno más “jodido” para consumir tabaco.

¿Por qué no hacerlo contra nuestro ambiente obesogénico?

Tenemos evidencia científica que hacerlo salvaría miles de vidas. Un reciente meta-análisis de 23 estudios de intervención y 7 epidemiológicos nos dice que poner impuestos a los productos insanos reduciría su consumo (estudio). Y es que tan solo con un 20% de impuestos a las bebidas azucaradas se podría evitar miles de nuevos casos de diabetes cada año en todo el mundo (estudio). Pero no solo eso, los estudios nos dicen que con el dinero recaudado en los impuestos se podría invertir en promocionar la comida real y esto aumentaría su consumo. Tenemos como caso de referencia el estudio PREDIMED ¿cómo consiguieron que miles de personas en el estudio empezaran a consumir más frutos secos y aceite de oliva? Pues con ayuda económica en su promoción. Esto no significa que tengamos que hacer campañas para regalar frutas por la calle, sino poner precios mucho más asequibles e incluso invertir en marketing que facilite el consumo de comida real.

 

  • Educación y concienciación ciudadana.

Regulación legislativa e impuestos son medidas con poca aceptación ciudadana y está claro que los políticos quieren votos, no críticas. Pero pasó con la ley antitabaco o el carnet por puntos, se señaló al gobierno como “paternalista” y coartar las libertades de las personas, pero lo cierto es que pese a quien le pese esas medidas políticas salvaron (y salvan) miles de vidas. Y también nos ahorran dinero. Pero no son las únicas.

Tenemos que concienciar a la población y eso se consigue con educación. En el colegio ya existe desde hace muchos años jornadas de educación para la seguridad vial, para evitar las drogas y el alcohol, etc. ¿Por qué no hay clases que informen de los riesgos del consumo de procesados? ¿Por qué no hay clases de cocina para que los niños aprendan a comer comida real? Lejos de eso, en algunos colegios incluso se reparten muestras de “Mi primer ColaCao” para niños y padres (enlace). Tenemos campañas a diario en la radio, en la televisión, en periódicos, en las carreteras para reducir la velocidad o no conducir bebido. Tenemos carteles de los efectos nocivos del tabaco en los hospitales, sin embargo, las máquinas de vending campan a sus anchas en centros sanitarios y los menús hospitalarios contienen procesados como zumos, galletas, pan blanco, yogures azucarados, etc.

En el anterior post vimos como la publicidad de los procesados influye en nuestras decisiones y no hay ningún tipo de control que lo impida. El control de la publicidad ha reducido considerablemente el número de fumadores (estudio) al igual que las imágenes de sus consecuencias en las cajetillas de cigarrillos (estudio).

¿Por qué no hacer lo mismo con los productos procesados?

cocacola aviso

 

Sabemos que el consumo de bebidas azucaradas aumentan el riesgo de padecer sobrepeso y obesidad (estudio), pero también de diabetes tipo 2 (estudio) y enfermedad cardiovascular (estudio), caries (estudio) ¿no deberían las autoridades sanitarias tomar parte en este asunto y utilizar advertencias en estos productos? Esta información también es educación. La única explicación de que no se haga es la presión de la propia industria alimentaria.

 

  • Profesionales de la nutrición al servicio de la población

 Tenemos un entorno que nos empuja a consumir productos procesados y carecemos de la educación efectiva para evitarlo. Pues al paquete, por si fuera poco, hay que añadir que estamos huérfanos de profesionales que nos ayuden. Tenemos unidades específicas para tratar adicciones al tabaco, al alcoholismo y otras drogas, incluso al juego de azar. Los productos ultra-procesados que son ultra-palatables comparten muchas similitudes con este tipo de drogas (estudio), más allá de debatir si son una adicción verdadera o no, ¿por qué no actuamos con las mismas herramientas con las que se tratan esas adicciones?

Algunos estudios nos empiezan a decir que catalogar estos productos como “adictivos” nos facilitan su comprensión para tratarlos y también para promover el apoyo político necesario para su regulación (estudio). Con ello empezaríamos a cambiar nuestra percepción de los productos procesados en lugar de estigmatizar a las personas obesas y cargarles toda la culpa.

Necesitamos profesionales tanto en salud pública como en educación pública que ayuden a prevenir esta epidemia de aumento en el consumo de productos procesados. Si hay vacunas para las epidemias de patógenos infecciosos ¿por qué no hay “vacuna” para prevenirnos de los ultraprocesados? En mi breve experiencia he conseguido que personas dejen su dependencia a estos productos para siempre, pero se necesita atención personalizada e individualizada, apoyo profesional. El problema es que actualmente solo las clases socioeconómicamente altas se benefician de esta atención privada, una desigualdad que rompe el derecho fundamental a un acceso sanitario igualitario (estudio).

El dietista-nutricionista debe estar en colegios y centros sanitarios ayudando en prevención y tratamiento. El impacto económico de ahorro en sanidad es considerable, puesto que solo la obesidad ya supera más del 10% de los recursos sanitarios de muchos países (informe). Por cada euro invertido en tener dietistas -nutricionistas en el sistema sanitario, la sociedad recibe 63€ netos (informe).

 

 

10 acciones que salvarían la vida a miles de personas

 

Para combatir la epidemia de ultraprocesados propongo el siguiente decálogo:

  1. Impuestos a los productos ultraprocesados. Con el dinero recaudado se financian muchas de las siguientes medidas del decálogo.
  2. Subvención a la comida real. Menor precio, mayor marketing y accesibilidad.
  3. Más campañas de concienciación del peligro de comer productos procesados.
  4. Más campañas de promoción de comida real (ej: “más mercado y menos supermercado”).
  5. Advertencias de las enfermedades relacionadas con el consumo de procesados en sus propios envases. Mejora del etiquetado (sistema “semáforo”).
  6. Prohibir su publicidad dirigida a niños (o a padres). No a la “autorregulación”.
  7. Prohibir su venta en lugares sensibles como zonas sanitarias, educativas, etc.
  8. Dietista-Nutricionista en el sistema educativo: colegios, institutos, asociaciones de padres, etc. Clases de cocina y alimentación saludable como asignatura obligatoria o extraescolar.
  9. Dietista-Nutricionista en el sistema sanitario: unidades especializadas en obesidad y sus comorbilidades (diabetes, dislipemia, hipertensión) y prevención en salud pública.
  10. Equipo de científicos libres de conflicto de interés que asesoren en la elaboración de las recomendaciones nutricionales.

 

Te preguntarás tú, que has llegado hasta aquí leyendo la parrafada, tu papel en esta historia, ya que solo he hablado de medidas políticas en salud pública. Pues tu papel, aunque no lo creas, es de vital importancia. Tu papel es el de divulgar y de concienciar a esa persona que tienes al lado. Al igual que otros problemas de la sociedad como la violencia de género, el cambio climático, la drogadicción, etc. no basta solo con medidas políticas, necesitamos acción ciudadana. Pero en este caso tu papel es más relevante todavía porque todas estas medidas políticas que he propuesto en el decálogo no van a llegar hasta dentro de mucho. El lobby de los procesados lo retrasará. Pero nosotros podemos ser el mayor de los “lobbies” y ejercer presión para que se actúe cuanto antes, y con ello, salvar la vida a miles de personas.

 

 ¿Merecerá la pena? Yo creo que sí.

 

Carlos Ríos.

 

(Visited 20.952 times, 1 visits today)

21 Comments

  1. silvia dice:

    Me ha gustado mucho Carlos.
    Con los niños es súper difícil, porque cuando les cuesta comer, y tu vives con prisas por trabajo, hacer cosas de casa y poder disfrutar con ellos,………, igual te parece a escusas, pero a las 7:30 cuando salimos de casa si se ponen cabezones porque no quieren un plátano o una manzana y quieren llevarse un batido y galletas………pues se las das, porque tu tienes que llegar a tiempo al trabajo, y quieres que el niño vaya al colegio contento.
    Eso si, que yo lo voy a intentar, ok?

    • Alma dice:

      Me conmueve mucho tu historia, porque yo vivo justo el lado opuesto de esta situación: no trabajo, no cotizo, no tenemos una vida normal porque quiero cocinar en casa, no comemos procedados y no dejo que mis hijos compren nada del super. No es lo que quiero para mi, quisiera trabajar e integrarme.

    • Maria dice:

      Silvia, la falta de tiempo no es el problema, SINO la falta de convicciones. Si vos tenes en claro que los alimentos Ultraprocesados no son alimento, no los consumirias ni se los darias a tus hijos. Para dejar de consumirlos primero hay que dejar de COMPRARLOS!

    • ROCIO dice:

      TAN FACIL COMO NO TENERLOS EN CASA, MIS HIJAS SE LLEVAN PLATANOS, SABES PORQUE? PORQUE EN CASA NO ENTRAN BATIDOS ZUMOS O GALLETAS, SOLO HAY FRUTA. Y SU PALADAR SE HA ACOSTUMBRADO A ELLA…. SOLUCION? NO TENERLOS!

  2. Pilifw dice:

    Me ha parecido un post súper interesante con grandes reflexiones que ojalá algún día se pueda poner en práctica y acabar con este tipo de alimentación, te felicito por el gran post ????.

  3. Silvia, un buen ayuno es mejor que cualquier zumo, Actimel, dowap horneado al vapor, o similares… Y cuando llegue a casa, verás como el niño come con ganas lo que haya en la mesa.

  4. Irene Fernández Lara dice:

    Me resulta fascinante ver el grado de implicación de un compañero de profesión como tú, muchos nutris se limitan a prescribir una dieta y andando, no educan, no transmiten lo que saben, y es un gran fallo originado en la falta de vocación profesional.

    Gracias a artículos como este podemos dar una visión real a las personas, que en su mayoría no saben que están haciendo realmente cuando eligen lo que comen.

    Infinitas gracias por este extra de motivación compañero, haces un increíble trabajo, y a mi me inspiras.
    Creo que sin duda este es el camino a seguir y el futuro de nuestra función.

    Enhorabuena.

  5. Rumy dice:

    Excelente post, de verdad, hacen falta más como tu.
    Hay que enseñarle a los niños desde pequeños y erradicar tanto azúcar al que diariamente están expuestos. A mi como madre de dos niños me parece alucinante, cómo un entrenador de fulbol o kárate les da premios de chuches y chocolates por hacer bien un ejercicio o de observar al final del cole las meriendas que llevan nuestros niños en las manos, azúcar y mas azúcar, grasas y mas grasas.
    Gracias por este tipo de acciones, ojalá encontréis una forma de llegar a los colegios y al gobierno.
    Saludos

  6. fer dice:

    muy bien, Carlos. Como siempre, poniendo los puntos sobre las ies. Con respecto a las medidas propuestas, totalmente de acuerdo. Y, aunque serían convenientes para todos, a veces creo que los que deciden lo hacen en base a unos intereses…

  7. Marta dice:

    Enhorabuena Carlos, te has propuesto un reto muy grande que -teniendo en cuenta el entorno en el que vivimos- es toda una revolución. Como líder tienes mucho trabajo por delante, así que mucho ánimo y mucha fuerza, porque valdrá la pena! 🙂 Yo pondré mi granito de arena y promocionaré la comida real en mi entorno, y compartiré tus ideas. Un saludo y sigue así, este mundo necesita personas como tú! 🙂

  8. Increíble el artículo Carlos. Muy completo e interesante. Vamos a divulgar con todas nuestras fuerzas para que cale el mensaje de la comida real. ¡Grande!

  9. helen dice:

    Brillante articulo. Como profe de primaria que ve diariamente las meriendas que llevan los peques al recreo, considero de gran importancia empezar desde la educación, pero educar a los papás primero, porque diariamente bollos de chocolate,galletas de chocolate, batidos, zumos multifrutas «super vitaminados» y hasta trozos de pizza de la cena he llegado a ver! Donde quedaron los bocatas!!
    Comparto y extiendo a mi entorno tus ideas. Granito a granito se llegará…

    • Ester dice:

      Tu comentario y el de Rumy dan para reflexionar en cuanto a la educación nutricional de los más pequeños.

      En lugar de premiar un buen comportamiento con dulces y bollería, ¿por qué no revertir la situación?, ¿por qué no idear juegos educativos que inciten a no consumir este tipo de productos comestibles y premien la comida real?

      Si se hace de esto algo lúdico, quizá las cosas podrían cambiar, ya que imponer crea el efecto contrario. ¡Se trata de aplicar creatividad!

      • María dice:

        Bueno, el bocata es mejor opción que la bollería industrial, pero el pan habitualmente es una basura igualmente industrial y el fiambre de dentro lo mismo, generalmente. Un plátano y unos frutos secos sería la mejor opción, pero es muy difícil. A las malas, buscar un pan de calidad hecho con masa madre o hacerlo tu en casa, y dentro jamón serrano o algún embutido realmente casero. Sustituir la bollería industrial por un bocata de pan del super con chopped es practicamente lo mismo

  10. Ester dice:

    Felicidades por el artículo, Carlos.

    Me encantan los ejemplos que has utilizado para ejemplificarlo. Parece que en otros campos urge más tomar medidas porque claro…¿a quién le interesa que haya accidentes de tráfico? Hay que frenarlo porque esto no beneficia a nadie.

    Sin embargo, la industria de los procesados es tan potente que el trabajo que hay que hacer para frenar todo esto es muy muy grande.

    Hace falta más divulgación, más concienciación y menos de lo mismo de siempre. Hay que actuar y solo se tomará conciencia del problema si esas medidas se llevan a la acción.

    Si todos los que nos concienciamos hacemos la labor de concienciar a nuestro entorno y especialmente a los más pequeños, con paciencia se podrán llegar a ver resultados.

    Aprovecho para felicitarte por este blog y toda la labor que haces en las redes. ¡Sigue así!

  11. Sara Laso Corrales dice:

    Excelente artículo. Creo que la cuestión está en que, a diferencia de el tabaco u otras drogas, la comida procesada es algo a lo que la gran mayoría de la población ya ha estado expuesta, es decir, ya ha sentido los efectos al consumirla y , lo peor de todo, les ha gustado. El problema está, sobre todo, en el uso que hacemos de la alimentación y en como la industria alimentaria se ha apoderado de nuestras cabezas para que concibamos la comida como solución a nuestros problemas; eso sí, con comida procesada, por supuesto, Es el veneno camuflado de medicina. Como aportación a tu artículo diria que sería interesante proponer una “reeducación” en cuanto al significado de comer y el peligro del uso de la comida como recompensa.

  12. Cris dice:

    Gracias Carlos , que razón tienes…. te he encontrado hace muy poco y me encantan tus artículos y las recetas sencillas y “reales” que nos propones…este año he estado ingresada en el hospital bastante tiempo y los menús están llenos de alimentos procesados , desde el pan blanco ( por llamarle de alguna forma), hasta los postres industriales por no hablar del azúcar blanco …. el sistema sanitario debiera de dar ejemplo de lo que son alimentos saludables, para ayudar a la recuperación de las personas enfermas…. un abrazo y te seguiré diariamente 😋😀😘

  13. Lourdes dice:

    Si que es difícil el tema de los niños pero yo creo que hay que educar el ‘paladar’ y siempre es más fácil cuanto más pequeños son claro está.

    Nosotros hemos empezado hace poco en esta rutina y si es cierto que ambos trabajamos y llegamos tarde a casa y además ahora cocinamos muchísimo más que antes por lo que al final del día llegamos muy cansados pero creo que merece la pena. El finde dejamos muchas veces cosas hechas en tuppers que aguantan muy bien la primera parte de la semana,

    Con mi pequeña, estamos empezando a sustituir poco a poco. Hemos empezado por dejar de comprar galletas y le hemos explicado por qué. Ahora hacemos repostería en casa con harinas integrales (avena, espelta…) y sin azúcar. Le encanta llevarse un trozo de su propio bizcocho al cole. Hemos incorporado alguna verdura y fruta más, hemos desterrado hoy el nesquick (primer día!), el chocolate lo toma del 70% sin azúcar añadido y así vamos avanzando.

    Es verdad que tengo suerte porque de nunca le han gustado ni las chuches, ni los refrescos ni la bollería industrial…

    Y al tomar estos nuevos hábitos y rutinas poco a poco los vamos normalizando en la familia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies